La cuenta de resultados determina, a partir de los ingresos y los gastos, qué beneficios generará la empresa.
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Ingresos - gastos = ganancias o pérdidas
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Es una previsión, porqué los importes se establecen a partir de la planificación previa de lo que se piensa que costará desarrollar la actividad (previsión de gastos) y todos los recursos que generará (previsión de ingresos) en un intervalo de tiempo determinado, consiguiendo obtener el resultado económico (beneficio o pérdida) que se espera a partir de las estimaciones.
Para hacer la previsión de ingresos se debe pensar, de una forma lógica, y como resumen del estudio de mercado realizado, cuantas unidades de producto (o cuantas olas de servicio) venderemos y a qué precio lo haremos. La multiplicación de estas dos facturas nos permite hacer una relación de los posibles ingresos previstos por un período concreto de tiempo (normalmente un mes o un año) derivados de la propia actividad económica (ventas y/o prestación de servicios). Se añaden, si procede, otros posibles ingresos, como las subvenciones concedidas.
Con la previsión de ingresos realizada, se calculan los importes de las compras o consumo de materiales, productos o servicios estrictamente necesarios para qué se den estos ingresos. Estos son los llamados «gastos variables» previstos, que dependen directamente del volumen de producción y/o venta.
Para completar la previsión de gastos, se suman a los «gastos variables» los «gastos fijos» de la empresa, como podrían ser los de personal (salarios y Seguridad Social), el alquiler, los suministros (luz, teléfono, agua...), la publicidad, etc. (se puede seguir la relación del documento B), que se llama así porqué no depende del numero de unidades de productos o servicios facturados.