1. ¿Qué te motivó a iniciar tu trayectoria como escritora?
Escribo desde siempre. El reto ha sido encontrar la manera de poner la escritura en el centro de mi vida profesional.
2. ¿Qué barreras te has encontrado dentro del mundo de la escritura?
La más importante es el desconocimiento. Nadie nace publicado y cuesta entender cuál es el camino para pasar del manuscrito al libro.
3. ¿Es posible vivir de la escritura hoy en día? ¿Qué estrategias has desarrollado para hacer sostenible tu actividad?
Los ingresos directamente derivados de la venta de libros no son estables. Combino la escritura con actividades afines, como la docencia, las conferencias o el acompañamiento a personas que también quieren escribir.
4. ¿Cómo organizas tu día a día para compaginar la escritura con otros trabajos como la traducción, la docencia o el análisis?
No tengo dos días iguales. Para asegurarme de que saco todo adelante, trabajo mucho con agenda y calendario. También me organizo de forma estacional: el verano es para mí la mejor época para escribir. Dicho esto, escribo cada día, aunque sea un cuarto de hora.
5. Escribes ficción, ensayo y biografía. ¿Qué te aporta cada género que no encuentras en los otros?
En el ensayo hablo de cómo gestionar la visibilidad y en las novelas hablo de temas que no son visibles: son las dos caras de la misma moneda.
6. ¿Qué recomendaciones harías a alguien que quiere emprender una trayectoria profesional en el campo de la escritura?
Le recomendaría que se formara. Que trabajara de forma constante. Que se relacionara con otras personas que escriben. Por encima de todo, le diría que debe encontrar la satisfacción en la propia escritura. Escribir y publicar no son sinónimos.
7. Nuestro lema es “Soy lo que quiero ser”. ¿Y tú, lo eres?
Lo soy. ¡Ahora lo que me interesa es ser todavía más yo!